De 1975 a 2015 un gran paso de cordura.

31.05.2017 13:09

Como sabemos, o deberíamos de saber, para entender ciertas cuestiones, en España hasta el año 1975 el Código Civil mantenía la potestad marital que autorizaba al marido a corregir a la esposa y obligaba a ésta a obedecerle, parece que hace muchos años, pero no son tantos para el proceso lento en el que se producen los cambios en cualquier sociedad, hace tan solo 42 años que se establecía la prevalencia del hombre como derecho de corrección por parte de éste a su esposa.  Las primeras casas de acogida para mujeres maltratadas se abrieron en 1984 en Madrid y Pamplona, y en 1986 se comenzaron a expandir al resto del país. En 1997 se contabilizaron en España un total de 129 entre casas de acogida, pisos tutelados y centros de día para acoger a mujeres maltratadas y a sus hijos/as, madres que ejercían la prostitución como medio de vida y madres solteras, (todo esto sin tener aún la ley en la mano se puso en marcha gracias a la cordura de los nuevos dirigentes del Estado que sucedieron tras su muerte al General Francisco Franco, antiguo mandatario y dictador después de su victoria al mando del ejército militar en la guerra civil española con el golpe de estado en 1936).  En materia legislativa, no es hasta 1989 cuando se constituye un cambio importante en el que se contempla como delito los malos tratos reiterados en la familia, aún en el caso de que las lesiones físicas fueran leves. Con esta ley se dan los primeros pasos para eliminar el derecho penal autoritario que estaba en auge no solo en España sino en Europa. En el actual código Penal de 1995 se incrementaron las penas para el delito de malos tratos y además se añadió la pena correspondiente a la magnitud de las lesiones causadas.  Concretamente es el artículo 153 el que ha puesto el broche de oro tras varias modificaciones, cada cual más acertada hasta el año 2015,  castigando con pena de prisión a quien ejerza violencia física o psicológica, por cualquier medio o procedimiento, incluso sin causar lesión,  sobre su cónyuge o mujer que esté o haya estado ligada a él por una análoga relación de afectividad aún sin convivencia, o persona especialmente vulnerable que conviva con el autor.

En el año 2015 también se contemplaron algunos cambios legislativos en la ley de protección a la infancia y a la adolescencia, equiparando a los menores como víctimas directas de la violencia de género y aumentando la protección legal de éstos; el estatuto de la víctima y algún retoque en el código penal

Pasos muy lentos pero importantes, avanzamos, con muchas mujeres perdidas por el camino, pero avanzamos por un futuro de igualdad para las que vienen,y los que vienen por supuesto. Con lo que nos está costando conseguirlo, como para que vengan ahora los nuevos politiquillos, que salen de debajo de las piedras a darnos lecciones de democracia,  no nos olvidemos de los principios rectores de nuestra Constitución, es decir, de nuestra democracia,  "igualdad, libertad y justicia".